
Mientras callo, mi fuerza se desvanece,
cuando evito hablarte, cuando evito verte,
al pasar tú por mi camino,
justo cerca de la intersección de mi alma con mi destino,
pretendo que olvido...
y quedo en silencio,
me siento impotente al verte tan dulce, con ojos tan tiernos.
No es que no te ame,
no es que no te crea,
es que me uní a los mortales en esta decadencia,
de razonar todo entre ideas huecas y coincidencias,
y creer que soy lo hago, lo que tengo y lo que digo,
Discretamente indiferente a tus promesas
porque se oyen tan fantásticas,
y para mi humanidad tan opuestas,
como yo seré aquello de lo que tú hablas,
si me conozco,
sé de mis fuerzas, mis lagrimas, mi ausente gozo,
río a la puerta como Sara, y una vez más me equivoco
Olvidando tu luz en mi oscuridad de otoño,
Ajustando tu misticismo a mi limitada mente.
Evitando hablarte cuando pasas y me ves tan expectante, tan amante, tan consiente.
Consiente de mi,
Con tu amor eterno...
Que repite a mi oído,
“No te dejaré, hasta que todo en ti haya hecho”
“No te dejaré, hasta que todo en ti haya hecho”.
“No te dejaré, hasta que todo en ti haya hecho”.
No te dejaré
Etiquetas: callar, dejare 2 comentariosPublicadas por Gerardo Guerra R a la/s 7:10 p.m.
La felicidad que escribes
Etiquetas: felicidad 0 comentariosLas historias se narran así, como tu lees, como tu cantas, como tu te despiertas y te vas a la cama. Somos Cuentacuentos de historias de otros que desearíamos protagonizar, quizás con diferentes personajes y detalles mágicos que la hagan excepcional.
Escribimos los párrafos de nuestra historia creyéndola cuento, nos arriesgamos, nos atrevemos. Olvidamos las consecuencias que lastiman, y que hay ficción que con lagrimas termina.
Comparamos lo que somos y lo que pudiéramos ser, no con sueños, sino con el descontento de hoy por lo que se nos dice debiéramos tener. Lo que nos haría felices, lo que si tuviéramos todo sería completo. Y escribimos nuestra historia en un interminable lamento. Porque la felicidad de nuestro compañero es nuestro sueño, y su sueño no lo conocerás porque lo llora por dentro.
Y es cuándo nos alejamos a lo verde y al espacio donde no se exige que somos realmente felices. Cuando recordamos que venimos sin nada y sin nada nos iremos. Al momento de recordar que los que murieron nunca desearon más dinero hacer, sino estar con aquellos que amaron más de una vez.
Sin embargo el ruido es constante y la presión interesante. La apariencia de éxito en cuánto más tú posees que él y si él no tiene es quizás por su falta de quehacer. Olvidando el ámbito espiritual dónde mientras más pobre te reconoces más rico serás. Dónde mientras más dependiente de los besos celestiales, más afortunado vivirás, descansando en delicados pastos y junto aguas de reposo paz experimentaras. Porque tu verdadero éxito no viene de cuánto puedes obtener, sino a cuánto puedes renunciar para ver algún día cara a cara a quien te amo sin esperar nada más que verte cada mañana amanecer.
Publicadas por Gerardo Guerra R a la/s 10:10 p.m.
La princesa, la niña de papá
Etiquetas: niña, papá, princesa 0 comentariosSus ojos aún brillan al verla pasar, y es que su amor sigue firme, si fuera posible por ella daría la vida sin titubear, pues es su princesa, la niña de papá.
Sabe él bien sus temores, lo que ella enfrentará, las dudas de si es hermosa, valiosa para que un guerrero pueda su corazón conquistar. Amaría verla sonriendo, jamás verla llorar, pero es parte de la vida y él no sabe si podrá esto soportar. Y es que ella es su princesa, la niña de papá.
Los ojos del viejo se mojan al solo recordar, es difícil comprender que ahora ella es una mujer y que sola camina ya. Que muchos anhelan su belleza pocos su corazón compartirán. Que muchos verán su porte sin distinguir aquello que el conoce como nadie más. Que ella es una princesa, la niña de papá.
Sus luchas quisiera evitar, construirle castillos y saber que la aman sin igual. Sin embargo él calla, y mal interpretado será. Su corazón sigue pendiente de ella, aunque hoy la deja volar. Cómo sabrá ella con toda su hambre de palabras que es el orgullo de papá, no por lo que ha hecho, sino solamente porque ella sigue y seguirá siendo su princesa, la niña de papá.
Publicadas por Gerardo Guerra R a la/s 9:48 p.m.
Habla que yo escucho...
Etiquetas: dime, habla, toma 0 comentarios
Habla, que yo escucho,
Toma mi mano, que yo te sigo,
Dime tus palabras y que pasen los años
Pues el dolor esta cerca, sin ti el quebranto.
Hazme oír gozo y alegría,
Que mis huesos lo sientan.
Vibrar ante tus ojos, deleitarme en tu presencia.
Como los que te escucharon humano,
como los que te vieron tan cerca
Los que te conocieron muriendo.
Y muriendo les prometiste vivir a tu diestra.
Habla, pues, que yo escucho
Toma mi mano, que yo si te seguiré
Dime tus palabras, no importa el tiempo
Dejare todo, todo, todo y junto a ti caminaré..
Publicadas por Gerardo Guerra R a la/s 9:11 p.m.
Amar no amo
Etiquetas: amar 1 comentariosAunque mis brazos pueden abrazar, hoy no abrazo.
Porque besar, abrazar y amar son delicados
Como susurrar un nombre, saberlo de memoria y darle tanto,
Porque se que al amar soy explosión,
por lo tanto guardo el corazón y tantas veces calló,
lo cuido para la ocasión, soy prudente, mas sin desmayo
Pues mi habilidad es infinita, y para que jugar con nombres y personas que en mi libro nunca fueron escritas,
quizás llegará el tiempo, lo anhelo y gozarlo quiero
pero hoy no encajo rostros, ni los sugiero en necesidad,
pues mi corazón espera lo autentico y sería terrible el forzar,
arriesgarlo a una ocasión emocional,
a un momento en que quizás al despertar observe el querer, mas no el amar.
Conozco bien mis sueños, debilidades y arriesgadas decisiones,
Así que al amar pretendo hacerlo con las mejores intenciones,
sin ajustar mi corazón a lo que mi piel encontró,
sin encaminarlo a un lugar que nunca anhelo.
Y porque amo el amar, no duermo en lo arriesgado, sino me detengo con cuidado, pues quiero el corazón entero entregar y no piezas de algo mal valorado.
Publicadas por Gerardo Guerra R a la/s 3:10 p.m.
Juicio + Hipocresía = Cinismo
Etiquetas: cinismo 0 comentarios
“Mientras pretenden “ver a través” de las fachadas de otros, los cínicos lo hacen sin pureza de corazón. Una fuente importante de cinismo es la que viene de una fractura entre mi corazón y mi conducta. Siendo algo así: Mi corazón se desentona de Dios, pero la vida sigue. Así que continuo actuando y diciendo cosas cristianas, pero sólo son palabras. Hablo de Jesús sin la presencia de Jesús. Hay una falta de conexión entre cómo me presento ante otros y quien soy en realidad. Mis palabras suenan falsas, y así mismo siento que suenan las palabras de otros. Diciéndolo de otra manera, mi religiosidad es tan vacía que me lleva a pensar que todos los demás también son farsantes. Aquello de lo que acuso a otros, yo mismo lo hago. Incluir juicio a la hipocresía da como resultado cinismo.” -Paul Miller, A Praying Life, page 91
(via @HarrisJosh http://bit.ly/bZRtjK -Traducción libre)
Publicadas por Gerardo Guerra R a la/s 10:49 p.m.
Mírenlo...
Etiquetas: cruz, jesus, morir, salvar, vida 0 comentariosMírenlo allí
Caminando como un cordero al matadero
Observando desprecio, sosteniendo su aliento,
Muchos lo malentendieron.
Lo representan y lo ven pasar con lastima,
Golpeado hoy por los que olvidan,
Escupido por los que añaden a sus palabras sus propios versos,
Latigado por los que comercian con su sufrimiento,
Clavado por los que al ser sanados ignoraron su bondad,
Gritado culpable por aquellos que les dolió su verdad.
Mírenlo,
Aún camina con el madero,
En sus ojos revela mi nombre,
Lo hace lloroso, más lo hace valiente,
Ninguna lastima puede sentirse si lo conoces bien,
Carga la maldición de la cruz en amor quedo,
Sabe que o muero yo o muere él,
Escogió el dolor para que pudiera vivir por siempre bajo su amor;
Colgado en una cruz dice …todo esto te quiero.
Publicadas por Gerardo Guerra R a la/s 4:33 p.m.
Somos aire sin respiro
Etiquetas: somos 0 comentariosQuiero dormir porque hay tanto que hacer y no se hace tanto. Siento mi cuerpo como un mecanismo que trabaja al constante pedir de un gran aparato. Así que respiro, detengo mi reloj, evaluó todo y no me importa nada, solo ser. Ser al escribir, ser al detenerme en mi y sentir. Ser como soy, deslizándome en hojas blancas que preguntan que ha sido de mi en el transcurso de estos últimos días, en lo que vi pasar y pasó. En lo que aunque dolió, mi garganta se anudo.
Somos seres creativos a quienes se nos ordeno contender el respiro, para aguantar más debajo del agua y ser más productivos. Somos universo y poder, aferrándonos a detalles vanos que nunca nos validarán, ni nos dejaran ser. Somos todo y nos olvidamos en el nada. Somos canto y nuestra boca calla. Somos pasión, mas en la desesperación dormimos, porque exploramos nuestro yo tanto en la razón que nos refugiamos en el olvido.
Florecemos y brillamos, nos encanta, nos deleitamos. Al ser nosotros. Al creernos. Al poder callar todo ruido y en el indescifrable silencio volver a conocernos. Ser creativos sin agendas, ni auto desprecios. Ser, olvidando los triunfos pasados y comenzar a florecer de nuevo. Brillar sintiendo.
Así que, detengamos el dolor del reloj que camina tan ensordecedor y demandante. Besemos el sueño de colores eternos y saciables. Sintamos la fuerza de la orquesta que sigue el metrónomo de nuestro corazón y cantemos la sinfonía. Porque eres tú hoy, no sea que mañana el eco no te recuerde y tu tristeza olvide cuando solo fingía.
Publicadas por Gerardo Guerra R a la/s 10:10 p.m.
Las 6 palabras más dificiles de pronunciar
Etiquetas: perdon, perdonar, poder 0 comentarios
Las 6 palabras más difíciles de pronunciar, “yo hice mal, me puedes perdonar”.
El perdón no es olvidar lo que pasó, sino conquistar la ofensa a través del perdón hacía quien te ofendió. Perdón no es negar el hecho que te lastimaron, sino reconocer la ofensa con un compromiso de conquista en lugar de ser derrotado ante el poder de la ofensa.
Nuestra inclinación natural es esconder o cubrir las faltas, pero el resultado es la culpa. Al pasar del tiempo la culpa endurece el corazón de las personas de tal manera que olvidan considerar los sentimientos de otros.
Aquellos que reconocen su culpa y que buscan pedir perdón desarrollaran un rico entendimiento de la humildad. El buscar pedir perdón no debe tardar, sino que debe ser genuino y rápido. La sinceridad y la humildad son esenciales para así mismo perdonar a quienes nos han lastimado.
Publicadas por Gerardo Guerra R a la/s 8:56 a.m.
Un cuento diferente... muy diferente
Etiquetas: cuentos, princesa 0 comentariosY la princesa subió al castillo, peleó con el dragón y rescató a su bello príncipe... espera, ¿qué no era al revés?
La lógica de la razón no cabe cuando el corazón ya decidió hacer algo, cuando se aferró a mantenerse en la línea por aquello a lo que emocionalmente se ha ligado. Aunque el resultado de la ecuación sea el equivocado e incluso se haya escrito en papel, cuando el corazón se resuelve a hacer algo es como encontrar una osa a quien sus cachorros robaron.
Puedes divisar la tragedia aunque se usen sonrisas y voz tan tierna. Pudieras pensarlo normal por tantos príncipes que claudicaron, tantos que se atemorizaron y nunca más pelearon, el que la princesa tome en sus manos la pelea. Quizás encontrarás un buen corazón dándole dinero al hijo prodigo en el momento que todo gastó, pero entonces la historia pasaría de redención a una terrible decepción.
Lo que pudiera ser el tiempo ideal para que el príncipe reflexione y encuentre en su soledad fortaleza al recordar tan inigualable doncella, se escribe diferente cuando ella toma el mando en sus manos al dispararle al dragón, quien allí hubiera probado la hombría del guerrero y su satisfacción eterna en ella. Aquello que pareciera ser un acto bondadoso para el hijo prodigo que gasto neciamente todo, terminaría en una peor destrucción, donde él jamás meditaría en su error.
Y entonces discutimos contra aquellas historias que de niños nos contaron, las creemos falsas y optamos por una nueva, aunque nunca hayamos escrito y descabellado parezca. El error no estuvo en la historia, sino en nuestra obstinada mal traducción, de olvidar esperar y ser engañados una vez más por nuestro propio corazón.
Así, pasaron los años...
Hasta que al despertar un día de la manera que más temías te das cuenta que el error fue escuchar un corazón que no supo escuchar a su Creador.
...pero una vez más, lo escribo con la razón.
Publicadas por Gerardo Guerra R a la/s 6:19 p.m.
1, 2, 30, 40 ...y ¿qué más?
Etiquetas: anciano, grande, sabio 0 comentariosRecuerdo también una persona cercana a mi familia que mencionaba tenerle pánico al pensar en su futura senectud. Decía que prefería morir que llegar a esa edad. Me pareció muy alarmante escuchar algo así. Y es que nos visualizamos en otras personas y nos amedrentamos, observamos y tratamos de evadir esa carrera, posición o nos da miedo llegar a esa edad porque pensamos que seremos igual, que tendremos las mismas frustraciones, aburrimiento o seremos una carga para los demás, pero no.
En cada pensamiento que llega a tu mente tú cuentas con una decisión, la de tomarlo de la manera negativa o ver el sin fin de oportunidades que puedes aprovechar. Y es el saber que llegas a un momento en donde te das cuenta que cada elección puede ser poderosa para girar el rumbo de tu vida en cualquier instante. Así que nos convertimos en meticulosos evaluadores de cada cosa. Lo que por siguiente atrasa nuestras bendiciones más grandes.
He conocido ancianos que al despedirme de ellos me siento lleno, rico, como si hubiera estado en una cátedra acerca de cómo vivir mejor la vida, personas mayores que al verlas soy motivado grandemente no tan solamente por sus palabras, sino por su manera de responder a las adversidades. Algunos involucrados en grandes proyectos, otros dedicando sus vidas hacía los que menos tienen, otros hasta emprendiendo ideas descabelladas y mucho más. Alguien pudiera criticarlos, pero su ‘moto’ a sido decidir la segunda vía –ver las oportunidades en cada cosa -.
Quizás el miedo se presenta cuando aquellos mayores de los que sueles rodearte no tomaron decisiones sabias en sus tempranos años y son tan evidentes las consecuencias negativas. Quizás porque no tuvieron las mismas oportunidades. Quizás porque lo intentaron, pero su fracaso y las críticas los tumbaron y jamás lo volvieron a hacer. La elección, sin embargo, es de cada uno de nosotros, de rodearnos de aquellos mayores quienes pueden ser causa de anhelar ser como ellos al alcanzar su edad. La incertidumbre desaparece cuando ves las oportunidades que gente así ha decidido arrebatar y encuentras entonces esperanza y paz.
Rodéate de gente apasionada por algo, fue el consejo que escuche de chico. Rodéate de sabios, rodéate de locos quienes caminen con propósito no temiendo nada. Rodéate de aquellos quienes puedan impulsarte a alcanzar tu anhelo. Rodéate de GRANDES grandes amantes de la vida.
Publicadas por Gerardo Guerra R a la/s 6:25 p.m.
Helados y Dormidos
Etiquetas: dormidos, frio, helados 0 comentariosConsidero las ciudades de Estados Unidos donde el frío es el común denominador y la gente se ha habituado a conducir, a ir a la escuela y hacer sus labores en condiciones peores que la que hoy se presenta en Monterrey y me pregunto que sucedería si su clima cambiará al que nosotros nos hemos acostumbrado. Si algún día se pronostica 45° centígrados y mucho calor. Creo que sucedería lo mismo. Se espantarían.
Cada momento en el que se nos avisa que nuestras condiciones actuales o a las que estamos acostumbrados cambiarán parece que nuestro mundo se conmocionará. Sabemos que podremos con eso, pero será más difícil y no nos gustará. Sin embargo, frecuentemente pasa en otras áreas en que nuestra sensibilidad se ha dormido, como cualquier músculo del cuerpo que dejamos de usar o mover por algún tiempo.
Tengo una amiga a quien no le afecta el mal olor de lugar, no puede diferenciar si la comida tiene un buen aroma o si algo se pudrió. Su nariz no detecta esos estímulos. Su sentido del olfato esta dormido.
Y de pronto se nos duerme en alguna área. Llegamos a escuchar tanto algunas mentiras que en algún punto decidimos estar de acuerdo con ellas. Se nos acostumbra a vivir en estas nuevas condiciones a las que se les llama “tener una mente más abierta” así que aceptamos nuevas filosofías, aunque no las entendamos del todo, de alguna manera toda esa gente no puede estar equivocada, ¿o si?.
Publicadas por Gerardo Guerra R a la/s 9:45 p.m.
¿Corazón o Panza?
Etiquetas: corazon, exterior, panza, transitos 0 comentariosY al imaginarme la idea me pregunte si a caso algo cambiaría en su reputación, en como los conocemos: pidiendo mordidas a diestra y siniestra, buscando la manera de sacar algo de dinero extra con corrupción, etc. Concluí en una negativa. Pensé que aunque podemos cambiar el exterior, su corazón es la raíz del asunto principal, de sus acciones, de cómo se les conoce y de su manera de conducirse.
El otro día platicaba con un amigo acerca de la obsesión que algunas personas tienen con sus mascotas, le comentaba que hace años había visto a una señora cruzando corriendo una avenida muy transitada en la ciudad persiguiendo a su ‘chihuahua’, quien escapaba -con mucha razón- de ella. La mujer no observó si en ese momento podía o no cruzar, ella sólo corrió tras su bebé. Algunos autos patinaron, otros casi chocan entre ellos para evitar atropellarla y yo que veía solamente levante mis hombros esperando lo peor de esa escena. Ya que lo alcanzó, volvió a cruzar entre los autos que detenidos en lo aparatoso ondeaban sus manos hacía ella, entre gritos eufóricos que realmente no alababan el hecho que ella pudo atrapar a su perrito ni mucho menos. Ella ni se inmutó.
Hace tiempo jugaba basquetbol en un equipo con el que pudimos llegar hasta la final. Sin embargo, mientras jugábamos los ánimos se comenzaron a calentar y empezaron a marcarse más faltas de lo normal. Uno de mis compañeros justo para pasar la pelota decidió cambiar el pase fuertemente hacía la cara del jugador del otro equipo que lo cubría. Se agarraron a golpes en los que decidí no participar, sino tratar de calmarlos sin mucho éxito. El juego se suspendió, ganando el otro equipo.
Y para nada la solución será poner en forma física a nuestros oficiales, o llevar a terapia a mujeres que proyectan su soledad en mascotas o cosas materiales, ni mucho menos dejar de jugar con equipos más agresivos para no alterarnos. No. Ningún intento exterior podrá ejercer alguna motivación interna para cambiar el corazón de un hombre que ha aceptado que ‘sin tranza no avanza’ o podrá darle paz a una mujer que canaliza sus tristezas en obsesión hacía su perrito, ni podrá convertir jugadores alterados en relajados competidores.
La causa esta en el corazón.
Donde crece la avaricia, donde se alojan los miedos, donde crece la desesperación.
Así que aunque se estimulen a las personas a través de ideas, objetos y juegos, si jamás deciden en su corazón cambiarse a ellas mismas seguiremos viendo los mismos conflictos día tras día. El dedo no se apunta hacía aquellos en problemas, sino hacía quien vemos en el espejo cada mañana, para considerar nuestro corazón, nuestra tolerancia, flexibilidad y entendimiento. Para ser mejores para nosotros mismos. Cediendo a causa de algo más grande. Entendiendo que cada fricción es una oportunidad que nos brinda Dios para conocer quien realmente somos al percibir nuestra respuesta ante eso.
Leía una frase que decía: “Cuando veas a un hombre grande, trata de emularlo, y cuando veas a uno malo, considérate a ti mismo”.
Qué este nuevo año seas un mejor tú, para ti, alumbrando en tu caminar a otros.
Publicadas por Gerardo Guerra R a la/s 1:06 p.m.
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