Somos aire sin respiro

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Quiero dormir porque hay tanto que hacer y no se hace tanto. Siento mi cuerpo como un mecanismo que trabaja al constante pedir de un gran aparato. Así que respiro, detengo mi reloj, evaluó todo y no me importa nada, solo ser. Ser al escribir, ser al detenerme en mi y sentir. Ser como soy, deslizándome en hojas blancas que preguntan que ha sido de mi en el transcurso de estos últimos días, en lo que vi pasar y pasó. En lo que aunque dolió, mi garganta se anudo.

Somos seres creativos a quienes se nos ordeno contender el respiro, para aguantar más debajo del agua y ser más productivos. Somos universo y poder, aferrándonos a detalles vanos que nunca nos validarán, ni nos dejaran ser. Somos todo y nos olvidamos en el nada. Somos canto y nuestra boca calla. Somos pasión, mas en la desesperación dormimos, porque exploramos nuestro yo tanto en la razón que nos refugiamos en el olvido.

Florecemos y brillamos, nos encanta, nos deleitamos. Al ser nosotros. Al creernos. Al poder callar todo ruido y en el indescifrable silencio volver a conocernos. Ser creativos sin agendas, ni auto desprecios. Ser, olvidando los triunfos pasados y comenzar a florecer de nuevo. Brillar sintiendo.

Así que, detengamos el dolor del reloj que camina tan ensordecedor y demandante. Besemos el sueño de colores eternos y saciables. Sintamos la fuerza de la orquesta que sigue el metrónomo de nuestro corazón y cantemos la sinfonía. Porque eres tú hoy, no sea que mañana el eco no te recuerde y tu tristeza olvide cuando solo fingía.



Las 6 palabras más dificiles de pronunciar

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Las 6 palabras más difíciles de pronunciar, “yo hice mal, me puedes perdonar”.

El perdón no es olvidar lo que pasó, sino conquistar la ofensa a través del perdón hacía quien te ofendió. Perdón no es negar el hecho que te lastimaron, sino reconocer la ofensa con un compromiso de conquista en lugar de ser derrotado ante el poder de la ofensa.

Nuestra inclinación natural es esconder o cubrir las faltas, pero el resultado es la culpa. Al pasar del tiempo la culpa endurece el corazón de las personas de tal manera que olvidan considerar los sentimientos de otros.

Aquellos que reconocen su culpa y que buscan pedir perdón desarrollaran un rico entendimiento de la humildad. El buscar pedir perdón no debe tardar, sino que debe ser genuino y rápido. La sinceridad y la humildad son esenciales para así mismo perdonar a quienes nos han lastimado.

Perdón en una definición practica es pues, Borrar la lista de ofensas de aquellos que me han ofendido y no guardar rencor.

Al pedir perdón no te excusas, no mencionas errores de la otra persona, sino que reconoces tu porcentaje en la culpa y pides entonces perdón. No lo demandas, lo buscas en humildad. "Yo me equivoque, me puedes perdonar"





paz