“Mis tentaciones han sido mi maestría en teología”. –Martín Lutero
Cuando te encuentras en algún momento en el que deseaste estar, que quizás lo estuviste contemplando, o quizás que sólo habías visto a otros pasar por aquello y no te desagradó del todo el quizás también tú algún día hacerlo, aunque, sabes que a lo mejor no es lo correcto, porque tal vez conoces la historia que esto puede desencadenar en ti, pero, que aún así...mmh...no te desagrada del todo. Actividad, tentación, momento, posesión, no sé. Me refiero a aquello que al verlo o contemplarlo detienes tus emociones dentro de ti, y tratando de razonar con tu mente le dices que eso no es bueno, que eso provoca esto o lo otro, que aunque parezca sensacional, dulce, atrevido, venturoso, ideal o cool,...e.s.to..n..o..e.s...l.o..co.r.re..ct.o....¡gulp!...
¿Por qué noooooooo (gritas en tus emociones)?
Y de pronto:
-...pum...sucedió...
-¿Quééé?.
-si, sucedió, ... No es correcto, lo sé, pero...mmmh....se me antojó...gulp...¿qué dije?..No, no, es malo. Si es malo, chin...lo hice...y lo peor de todo...me gustó...
¿Has estado en algo parecido? ¿Te has encontrado en esta encrucijada al hacer o tomar algo que sabías no debías, pero lo haces y té queda un buen sabor en tus emociones y una gran condenación en tu alma?
Y sabes que no fue el enemigo de tu alma, sino tú mismo... y si, Dios lo permitió, pero, ¿para qué? Recuerda, Él es soberano y pudo haberte evitado que tomaras o hicieras eso, pero, ¿por qué no lo hizo? Lo permitió, dejó que llegará para que fuera tu espejo, de debilidad o de fortaleza. Para que evalúes: ¿Qué hago yo en este nivel de madurez del que presumo hoy? –te preguntarás- cuando se me presenta algo así, ¿me dejo ir, o respondo sabiamente? Dios lo permitió para que ahí fueran probadas las palabras que aconsejas a otros quizás, o las convicciones que has establecido según tú en tu vida; para probar si eran simples palabras o un estilo de vida. Pues, hablar es fácil, es más puedes andar en pecado y hablar tan espiritual, pero actuar es muy diferente. A. W. Tozer menciona: El diablo es mucho mejor teólogo que cualquiera de nosotros pero sigue siendo diablo.
Nuestras emociones son tan sensibles a sus propios impulsos y no es muy saludable jugar con estas, pues lo que desencadenan es dinamita pura. Sea para inspirarte o vigorizarte, o para deprimirte o hasta matarte. Puedes pensar que no pasa nada cuando se usan con moderación, pero cuando las tomas a la ligera el único afectado vienes siendo tú. Así que…
¿No te vayas por el antojo?
Dios pone a tu alrededor advertencias que fácilmente puedas ver para evitarte grandes desilusiones. Si, muchas de estas advertencias las pasamos por alto porque Dios usa a aquellas personas que él diseñó para dirigir tu vida, tus padres. Apercíbete antes del desastre que viene de esa hermosa y gran ola de mar como un Tsunami. Lee proverbios capitulo 2.
¡Aguas con...tigo mismo!
Pablo enseña algo súper útil e interesante a Timoteo que deseaba servir al Señor, pero tenía toda clase de conflictos con sus emociones. Le dice: “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.” –1 Timoteo 4:16
¡Crece ante los retos y desafíos!
No se como te sentirás ante estas circunstancias, te puedes sentir muy bien, pero no te llevarán a ningún lugar sino a crecer con más conflictos y quizás heridas que jamás quisieras haber tenido. Sé sabio, y reconoce que estas oportunidades para algunos son los desafíos y retos que Dios desea que cruces para hacerte crecer y disfrutar la vida de una manera más plena.
Quizás ya te has acostumbrado a simplemente dejarte llevar...y quizás también por lo mismo has llorado las consecuencias de tus antojos o decisiones. Hoy, levántate, sacúdete y esfuérzate.
Jesús nos mando a obedecer el primer mandamiento que es: Amar al Señor nuestro Dios con todo nuestro corazón, alma, mente y ser. Alma es, voluntad y emociones; amar es entregar. Dios desea que entreguemos también nuestra voluntad y emociones a Él, para así obtener una vida plena en todo sentido, Él te creo y creo tus placeres, deseos y emociones, Él mismo desea enseñarte a disfrutarlos al máximo en el tiempo ideal. Piensa, ¿Quién inspiro a Salomón a escribir el Cantar de los Cantares? ...Dios sabe como satisfacer tus necesidades, después de todo Él nos creo.
Por eso, ten cuidado de ti mismo, de lo que se te antoja y lo que crees...
Cuando te encuentras en algún momento en el que deseaste estar, que quizás lo estuviste contemplando, o quizás que sólo habías visto a otros pasar por aquello y no te desagradó del todo el quizás también tú algún día hacerlo, aunque, sabes que a lo mejor no es lo correcto, porque tal vez conoces la historia que esto puede desencadenar en ti, pero, que aún así...mmh...no te desagrada del todo. Actividad, tentación, momento, posesión, no sé. Me refiero a aquello que al verlo o contemplarlo detienes tus emociones dentro de ti, y tratando de razonar con tu mente le dices que eso no es bueno, que eso provoca esto o lo otro, que aunque parezca sensacional, dulce, atrevido, venturoso, ideal o cool,...e.s.to..n..o..e.s...l.o..co.r.re..ct.o....¡gulp!...
¿Por qué noooooooo (gritas en tus emociones)?
Y de pronto:
-...pum...sucedió...
-¿Quééé?.
-si, sucedió, ... No es correcto, lo sé, pero...mmmh....se me antojó...gulp...¿qué dije?..No, no, es malo. Si es malo, chin...lo hice...y lo peor de todo...me gustó...
¿Has estado en algo parecido? ¿Te has encontrado en esta encrucijada al hacer o tomar algo que sabías no debías, pero lo haces y té queda un buen sabor en tus emociones y una gran condenación en tu alma?
Y sabes que no fue el enemigo de tu alma, sino tú mismo... y si, Dios lo permitió, pero, ¿para qué? Recuerda, Él es soberano y pudo haberte evitado que tomaras o hicieras eso, pero, ¿por qué no lo hizo? Lo permitió, dejó que llegará para que fuera tu espejo, de debilidad o de fortaleza. Para que evalúes: ¿Qué hago yo en este nivel de madurez del que presumo hoy? –te preguntarás- cuando se me presenta algo así, ¿me dejo ir, o respondo sabiamente? Dios lo permitió para que ahí fueran probadas las palabras que aconsejas a otros quizás, o las convicciones que has establecido según tú en tu vida; para probar si eran simples palabras o un estilo de vida. Pues, hablar es fácil, es más puedes andar en pecado y hablar tan espiritual, pero actuar es muy diferente. A. W. Tozer menciona: El diablo es mucho mejor teólogo que cualquiera de nosotros pero sigue siendo diablo.
Nuestras emociones son tan sensibles a sus propios impulsos y no es muy saludable jugar con estas, pues lo que desencadenan es dinamita pura. Sea para inspirarte o vigorizarte, o para deprimirte o hasta matarte. Puedes pensar que no pasa nada cuando se usan con moderación, pero cuando las tomas a la ligera el único afectado vienes siendo tú. Así que…
¿No te vayas por el antojo?
Dios pone a tu alrededor advertencias que fácilmente puedas ver para evitarte grandes desilusiones. Si, muchas de estas advertencias las pasamos por alto porque Dios usa a aquellas personas que él diseñó para dirigir tu vida, tus padres. Apercíbete antes del desastre que viene de esa hermosa y gran ola de mar como un Tsunami. Lee proverbios capitulo 2.
¡Aguas con...tigo mismo!
Pablo enseña algo súper útil e interesante a Timoteo que deseaba servir al Señor, pero tenía toda clase de conflictos con sus emociones. Le dice: “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.” –1 Timoteo 4:16
¡Crece ante los retos y desafíos!
No se como te sentirás ante estas circunstancias, te puedes sentir muy bien, pero no te llevarán a ningún lugar sino a crecer con más conflictos y quizás heridas que jamás quisieras haber tenido. Sé sabio, y reconoce que estas oportunidades para algunos son los desafíos y retos que Dios desea que cruces para hacerte crecer y disfrutar la vida de una manera más plena.
Quizás ya te has acostumbrado a simplemente dejarte llevar...y quizás también por lo mismo has llorado las consecuencias de tus antojos o decisiones. Hoy, levántate, sacúdete y esfuérzate.
Jesús nos mando a obedecer el primer mandamiento que es: Amar al Señor nuestro Dios con todo nuestro corazón, alma, mente y ser. Alma es, voluntad y emociones; amar es entregar. Dios desea que entreguemos también nuestra voluntad y emociones a Él, para así obtener una vida plena en todo sentido, Él te creo y creo tus placeres, deseos y emociones, Él mismo desea enseñarte a disfrutarlos al máximo en el tiempo ideal. Piensa, ¿Quién inspiro a Salomón a escribir el Cantar de los Cantares? ...Dios sabe como satisfacer tus necesidades, después de todo Él nos creo.
Por eso, ten cuidado de ti mismo, de lo que se te antoja y lo que crees...

1 comentarios:
mmm mi internet shafea, si se sube yupi si no no me impolta, tienes razon en todoooo lo que escribisteee y me encato lo del diablo ke es mejor teologo pero ke sigue siendo EL YABLO CHANCLUDO!! mmm muy padree creo ke lo ke escribiste es algo ke todos sabemos, pero que olvidamos, y aveces hace falta alguien ke nos lo recuerde
sale cues ya puedes morir en paz yo te postiee jajaja bendiicones
Publicar un comentario