Lo que hagamos en esta vida, sonará en eco por la eternidad. -Maximus (El Gladiador)
Devinitivamente quiero una espada como la de Maximus. Ese valor y coraje con la arrogancia de perder mi propia vida por lo que amo. Caminar con denuedo frente a lo injusto y ser activo. Proclamar justicia con sabiduría y no en plataformas de expresión pasiva y desanimo. Creer en mi. En el guerrero que llevo dentro, aquel que en su original sabe confrontar el mal en su forma más confusamente bella; ponerme en la línea por el mudo, por el débil, por el huerfano; vestirme de congruencia, de carácter, de moral, ese que le da a un hombre un nombre que sigue sonando por generaciones; llegar a ser rey más primero aprender sujeción como guerrero; conquistar a la princesa que amo susurrando aventura, propósito, destino a su alma en un cantar de canarios en su ventana, llevarla en mi caballo después de haber peleado mis batallas, darle paz y confianza. Deseo ser como Maximus, que aúnque fue engañado, tratado como exclavo y vendido a extraños mantuvo su coraje por amor, en fuerza y en honor. Deseo cobrarle al enemigo su deuda con creces, ir a su propio terreno y traer aún lo que no me pertenece, de rodillas vencerlo, tomar su espada y probar que fue vencido desde el momento que se atrevio a enaltecerse. Ahora, ahora solo me agacho, tomo un poco de la tierra en la que camino y me dirijo a lograrlo. Ahora, fuerza y honor pronuncian mis labios, tomo mi espada y me quito mi calzado, siguiendo al Guerrero que delante de mi ya ha conquistado.
paz

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