Algunas veces desearía ponerle la fuerza a mi voluntad que siento en mi espíritu. Decirle que obedezca ciertas órdenes mi corazón le dicta por el simple hecho de que sé esto será lo mejor. Mas no sucede así. Mi voluntad muy seguido no siente las fuerzas, el deseo o no encuentra la lógica de lo que por dentro mi espíritu si.
Aquí las historias escuchadas, leídas o aprendidas en experiencias pasadas sólo me hacen sonreír en emoción por alcanzar lo que sé que viene tras la tentación o prueba. Aquel premio y victoria que se obtiene cuando logras hacer lo correcto no importando el qué, quién o cómo.
Sin embargo las mismas no me dan la fuerza, sólo me animan, y el animo no tiene efecto en mi determinación, aquello que me emociona quizás me podrá levantar en buen animo, mas no me mantendrá en perseverancia hasta que mi yo determinante así lo diga.
De cierta manera creímos que sería así de fácil; escucharlo, creerlo, quizás verlo en la vida de otros, decir si puedo y ya. Hecho. Se pudo. No, no es así. Es un constante trabajo en el proceso de alcanzarlo que se compone de auto-determinación constante, visualización de lo que quiero lograr y ambición por tenerlo o lograrlo. Eso es lo que las historias no pueden transmitir del todo aunque nos motiven tanto. Hasta que estemos allí, sudando, doliéndonos y preguntándonos si valdrá la pena el esfuerzo es que puedes darte cuenta por qué realmente lo deseas y si en verdad estas dispuesto a ir por eso no importando la constante prueba, desanimo y frustración que tratará de hacerte desistir.
Aquí las historias escuchadas, leídas o aprendidas en experiencias pasadas sólo me hacen sonreír en emoción por alcanzar lo que sé que viene tras la tentación o prueba. Aquel premio y victoria que se obtiene cuando logras hacer lo correcto no importando el qué, quién o cómo.
Sin embargo las mismas no me dan la fuerza, sólo me animan, y el animo no tiene efecto en mi determinación, aquello que me emociona quizás me podrá levantar en buen animo, mas no me mantendrá en perseverancia hasta que mi yo determinante así lo diga.
De cierta manera creímos que sería así de fácil; escucharlo, creerlo, quizás verlo en la vida de otros, decir si puedo y ya. Hecho. Se pudo. No, no es así. Es un constante trabajo en el proceso de alcanzarlo que se compone de auto-determinación constante, visualización de lo que quiero lograr y ambición por tenerlo o lograrlo. Eso es lo que las historias no pueden transmitir del todo aunque nos motiven tanto. Hasta que estemos allí, sudando, doliéndonos y preguntándonos si valdrá la pena el esfuerzo es que puedes darte cuenta por qué realmente lo deseas y si en verdad estas dispuesto a ir por eso no importando la constante prueba, desanimo y frustración que tratará de hacerte desistir.
paz

0 comentarios:
Publicar un comentario