Dios sin instructivo


Alteza… Por todo el mundo vuestro verdadero Padre hizo abrir portales que permitieran vuestro regreso, éste es el último de ellos, pero debemos asegurarnos de que vuestra esencia no sea ha perdido, que no os has vuelto una mortal. –El Laberinto del Fauno

Conduzco un programa de radio en la ciudad el cuál se transmite vía Internet y frecuencia modulada alrededor de mi Estado. Hace poco tuvimos algunos invitados quienes platicaban de los asombrosos cambios climáticos que estamos viendo, el calentamiento global, así como los ventarrones que habían estado sucediendo en nuestra ciudad, los cuales eran inexplicables por las numerosas montañas que nos rodean. Al estar en la entrevista ellos comentaban que no es nada del otro mundo, que realmente los gases que están provocando esta serie de cambios, no son sino los que normalmente usamos y han estado aquí antes. En pocas palabras, nada extraño esta sucediendo aquí, simplemente ahora las cosas que están aconteciendo no son las que en años pasados se preveía sucederían.

Al estar platicando con ellos en cabina en mi mente imaginaba a Dios en todo esto. Como algunas veces llegamos a pensar que ya tenemos todo bien calculado y cuando las cosas se salen de lo previsto, nos asustamos y no sabemos como actuar. Hoy en día se escriben libros, blogs, se dan conferencias, videos y se publican un sin fin de herramientas para ayudarnos a entender como es que las cosas funcionan. Cada una de las herramientas tecnológicas que usamos viene con su instructivo. Sin embargo Dios no.

He escuchado amigos que al aconsejar a alguien más usan aquello que han estudiado y visto que funciona, métodos, consejos, etc., y se acaloran en la platica e intensamente te enseñan que las cosas funcionan –de-esta-manera- y bravo por aquellos que están dispuestos a decirte en la cara cuando estas mal en amor y cuidado. Sin embargo, si tu le dejas, Dios escribe historias tan diferentes vez tras vez, historias que para algunos se adaptarán de una manera y para otros se desarrollarán diferente, dejando su esencia en cada una de éstas para que sus personajes conozcan que fue Él quien la fue escribiendo de esta manera tan especial, tan única.

Hay una parte en la Escritura donde dice que “Dios nos es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta” y en otra parte dice que “En Él no hay sombra de variación”. Él no cambia, no es predecible. No es posible entender del todo a Dios, porque sus pensamientos son más grandes que los nuestros, porque es sencillamente mucho más grande y poderoso que nosotros. Y allí, nos ama.

Hace poco una amiga me aconsejaba vehementemente ciertas cosas, diciéndome que cuando no las haces de esa manera nunca llegan a funcionar del todo. La verdad estoy de acuerdo con ese tipo de leyes, causa-efecto, la ley de la gravedad, en la Biblia los mandamientos, etc. Mas, muchas de las cosas que vemos como absolutas en la vida diaria Dios de pronto las cambia, de pronto llegan las lluvias cuando habías planeado una boda al aire libre a mediados de abril cuando se supone que no debe de llover; de pronto el planeta por completo cambia su curso y los fríos se arrecian y llegan los tornados a donde no se supone se preveía que llegarán y allí Dios nos sorprende. Y no es que Dios cambie, sino que aquí nos enseña que grande es Él, que no hay manera que podamos descifrarlo, planificarlo, estudiarlo y pensar que “Él así es”.

Cada historia que cuenta es diferente, la manera en que obra en alguien es muy diferente de una persona a otra, la manera en que llama a alguien, la manera como hace milagros con algunos y con otros se mantiene en silencios prolongados. Así que allí cuando llegamos a ese estado en que sentimos que hemos aprendido a conocer como es que funciona Dios, llega entonces Él, sonríe y cambia la jugada. Lo que debía ser de cierta manera por el patrón que seguías hasta ese momento se trastorna por hechos diferentes que acontecen, aquel príncipe azul no llega y lo que se aparece es un Ogro verde apurándote a salir de la torre para salvar tu vida es tu redención, cuando menos pensabas que llegaría aquello que hace algunos años añorabas, saz, llega y te deja sorprendido por que ya no lo esperabas como antes, etc. Y allí Dios nos sorprende con su diversidad, con su grandeza, guiandote a confiar en Él, no en un sistema de codigos ni de pasos. Sino que puedas mantener tus ojos en Él no en el plan. Que puedas confiar totalmente, entendiendo que Dios
, no viene con instructivo.
paz

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