Muchos que se adelantaron a su tiempo tuvieron que esperarlo en sitios poco cómodos. -Stanislaw Jerzy Lec
Sitios poco cómodos. ¡¡Gulp!!. Ha pasado, ha pasado conmigo…
Quizás te identificaste con la cita, porque en tantas ocasiones por entusiasmo, ansiedad o por impaciencia entramos a puertas que se abren sin haber escuchado ‘entra’, firmamos cartas que aún no hemos leído, empezamos maratones de los que no sabíamos su duración, comenzamos relaciones que nos aseguran no estar solos y después ansiamos la pacifica soledad, etc. Vez tras vez podemos citar y recordar aquellas ocasiones donde nuestro apresuramiento nos costo mucho. “El alma sin ciencia no es buena, Y aquel que se apresura con los pies, peca”, menciona Salomón en Proverbios 19:2.
Pero, por qué nos apresuramos con tanta intensidad, qué es lo que provoca que no estemos tranquilos hasta que tengamos esto, y me refiero a esas cosas que nos quitan el sueño, no a esas otras que nos hacen soñar mejor anhelándolas. Las motivaciones de apresurarnos a tener o el ansiar llegar a algo dependen de cada corazón y la condición de este, ahí se encierra tantas respuestas y claridad, en preguntarnos, ‘¿qué es lo que me esta moviendo a ir tras esto?’.
Y si observas bien, nuestra guía de la vida, la Biblia, esta llena con estas palabras, que no solo se aplicaron para los personajes de aquel tiempo, como tampoco todas las bendiciones y promesas, sino que son dirigidas a quienes creen y confían en Dios; palabras donde quien ama nuestra alma nos llama una y otra vez a no apresurarnos, sino a esperar confiadamente en El.
Pero… qué cuando llevas mucho tiempo esperando y no hay indicios que Dios este en esto, o señales de que El haga algo. ¿Qué cuando esperaste, confiaste, y aun así nada de nada? Entonces será momento que tus preguntas toquen rincones por los que nunca pásate tus cuestionamientos, es tiempo de un auto examen donde analices la condición de tu corazón, de sus motivaciones. Recuerda que el corazón es tan perceptivo a su entorno, y por lo tanto tan fácil de dejarse influenciar por este, por lo mismo es posible que encuentres lugares donde nunca pensaste se escondía una motivación fuera de lugar, una expectativa diferente, algo que estorba para que puedas recibir esto o tenerlo plenamente. Lo segundo y básico es descifrar de rodillas qué es lo que Dios desea que veas que aun no puedes ver: como aquel paralítico en los tiempos de Cristo quien deseaba llegar a aquella agua tocada por el ángel para ser sanado y que nunca lo lograba pues siempre alguien más llegaba primero y era sanado, así que al contarle su trágico testi-rollo a Jesús de sus esfuerzos vanos por ser el primero en llegar, no se dio cuenta quién estaba frente a él, Dios mismo que preguntaba no cuánto él deseaba tocar esa agua, sino quien preguntó por el deseo de su corazón: “Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano? –San Juan 5:6, lo que me da risa después de leer como fue sano, es que este hombre ni supo quién lo había sanado después de esto, me imagino que estaba tan aferrado a aquella agua, esperando poder tocarla para ser sano que no entendió quién lo había sanado. Y es así en nuestras vidas también, vivimos muchas veces esperando tocar el agua, lo que en el momento nos dice será nuestra salvación, cuando Dios desea proveer o darte esto que ansias de una manera más impresionante, de un modo distinto y mejor al que has estado apresurándote. Tercero, ¿Has probado un aguacate sin madurar? Sabe ‘yiuc’, se necesita el tiempo ahí para hacer madurar su sabor, el tiempo cambia su condición a una mucho mejor, su color cambia y ah que ricos taquitos puede uno disfrutar entonces. El tiempo de la espera muchas veces es permitido por Dios para tu proceso de madurez, para la condición de tu corazón, para el estado sensible de tu espíritu hacia el Espíritu de Dios, ahí al termino de tu espera los beneficios serán tan gratos para los que te rodean, pues tu vida irradiara una nueva condición, una fe mas fuerte, confianza en Dios como nunca antes y alguien que emitirá palabras con mas sentido.
Así que, cada vez que desees apresurarte a realizar algo por lo que has esperado mucho, dentro de esta línea que hablamos, considera y trata de discernir que es lo que Dios ve que tu aún no, que se oculta ahí, pues es mejor abrir el regalo bajo el pinito el mero día, que solo quedarte viendo a los demás sorprendidos, se disfruta mejor así.
Sitios poco cómodos. ¡¡Gulp!!. Ha pasado, ha pasado conmigo…
Quizás te identificaste con la cita, porque en tantas ocasiones por entusiasmo, ansiedad o por impaciencia entramos a puertas que se abren sin haber escuchado ‘entra’, firmamos cartas que aún no hemos leído, empezamos maratones de los que no sabíamos su duración, comenzamos relaciones que nos aseguran no estar solos y después ansiamos la pacifica soledad, etc. Vez tras vez podemos citar y recordar aquellas ocasiones donde nuestro apresuramiento nos costo mucho. “El alma sin ciencia no es buena, Y aquel que se apresura con los pies, peca”, menciona Salomón en Proverbios 19:2.
Pero, por qué nos apresuramos con tanta intensidad, qué es lo que provoca que no estemos tranquilos hasta que tengamos esto, y me refiero a esas cosas que nos quitan el sueño, no a esas otras que nos hacen soñar mejor anhelándolas. Las motivaciones de apresurarnos a tener o el ansiar llegar a algo dependen de cada corazón y la condición de este, ahí se encierra tantas respuestas y claridad, en preguntarnos, ‘¿qué es lo que me esta moviendo a ir tras esto?’.
Y si observas bien, nuestra guía de la vida, la Biblia, esta llena con estas palabras, que no solo se aplicaron para los personajes de aquel tiempo, como tampoco todas las bendiciones y promesas, sino que son dirigidas a quienes creen y confían en Dios; palabras donde quien ama nuestra alma nos llama una y otra vez a no apresurarnos, sino a esperar confiadamente en El.
Pero… qué cuando llevas mucho tiempo esperando y no hay indicios que Dios este en esto, o señales de que El haga algo. ¿Qué cuando esperaste, confiaste, y aun así nada de nada? Entonces será momento que tus preguntas toquen rincones por los que nunca pásate tus cuestionamientos, es tiempo de un auto examen donde analices la condición de tu corazón, de sus motivaciones. Recuerda que el corazón es tan perceptivo a su entorno, y por lo tanto tan fácil de dejarse influenciar por este, por lo mismo es posible que encuentres lugares donde nunca pensaste se escondía una motivación fuera de lugar, una expectativa diferente, algo que estorba para que puedas recibir esto o tenerlo plenamente. Lo segundo y básico es descifrar de rodillas qué es lo que Dios desea que veas que aun no puedes ver: como aquel paralítico en los tiempos de Cristo quien deseaba llegar a aquella agua tocada por el ángel para ser sanado y que nunca lo lograba pues siempre alguien más llegaba primero y era sanado, así que al contarle su trágico testi-rollo a Jesús de sus esfuerzos vanos por ser el primero en llegar, no se dio cuenta quién estaba frente a él, Dios mismo que preguntaba no cuánto él deseaba tocar esa agua, sino quien preguntó por el deseo de su corazón: “Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano? –San Juan 5:6, lo que me da risa después de leer como fue sano, es que este hombre ni supo quién lo había sanado después de esto, me imagino que estaba tan aferrado a aquella agua, esperando poder tocarla para ser sano que no entendió quién lo había sanado. Y es así en nuestras vidas también, vivimos muchas veces esperando tocar el agua, lo que en el momento nos dice será nuestra salvación, cuando Dios desea proveer o darte esto que ansias de una manera más impresionante, de un modo distinto y mejor al que has estado apresurándote. Tercero, ¿Has probado un aguacate sin madurar? Sabe ‘yiuc’, se necesita el tiempo ahí para hacer madurar su sabor, el tiempo cambia su condición a una mucho mejor, su color cambia y ah que ricos taquitos puede uno disfrutar entonces. El tiempo de la espera muchas veces es permitido por Dios para tu proceso de madurez, para la condición de tu corazón, para el estado sensible de tu espíritu hacia el Espíritu de Dios, ahí al termino de tu espera los beneficios serán tan gratos para los que te rodean, pues tu vida irradiara una nueva condición, una fe mas fuerte, confianza en Dios como nunca antes y alguien que emitirá palabras con mas sentido.
Así que, cada vez que desees apresurarte a realizar algo por lo que has esperado mucho, dentro de esta línea que hablamos, considera y trata de discernir que es lo que Dios ve que tu aún no, que se oculta ahí, pues es mejor abrir el regalo bajo el pinito el mero día, que solo quedarte viendo a los demás sorprendidos, se disfruta mejor así.
Descubre el placer de esperar viéndolo a El, recuerda que tu propósito, tu destino no fue diseñado igual que el de otros, tu rol es único, por lo tanto el patrón a seguir diferente, tus tiempos también. Así que deja que tu corazón recuerde el ritmo normal de su latir en tu tranquilidad.
paz

1 comentarios:
SOy de nuevo karina y disculpa que te escriba mucho, en verdad Gerardo cuando comenzé a leer esto me dió en el corazón, y casi me dan ganas de llorar, lo que pasa es que Dios actúa con las personas como tú, somo instrumentos de él y pareciera que mi respuesta a estos días parte de ellas están en tu nuevo escrito, en realidad fueron palabras de aliento, ya que como en todas partes hay problemas familiares, pero que peor que con tu propia madre. Se que no es bueno hablar de esto o no es correcto, no se, asi lo pienso, pero puedo decirte que estas en lo cierto, y muchas de las veces las verdades duelen pero porque te llevan a algo mejor.
Te felicito por tus artículos, no se como podrías llamarlos.
Publicar un comentario